de Mautino Angeles Gelacio Lombardo
El 21 de diciembre del presente año en una emotiva ceremonia se rindió homenaje al Maestro y compañero Humberto Pérez Falcón, ideólogo y fundador del Movimiento Acción Nacionalista Peruano, en su local partidario del Jr. Cuzco 121 5to. Piso, en la ciudad de Lima.
Con estas palabras el Ing. Lombardo Mautino Angeles, actual presidente del MANPE rindió homenaje al maestro y compañero Humberto Pérez Falcón:
Quiero expresar y emoción recordando su trayectoria y sus enseñanzas, manifestar mi percepción de que a medida que pasa el tiempo Humberto Pérez Falcón se convierte en el personaje histórico del Nacionalismo peruano.
El compañero Pérez Falcón, especialmente admirable por el estilo de su amor al Perú, preocupándose y analizando los problemas que aquejan a la sociedad peruana, y trabajando constantemente en la construccióndel Movimiento Nacionalista en el Perú.
Su figura se agiganta, si tenemos en cuenta que todo su trabajo lo desarrolla cuando la reacción de los enemigos del nacionalismo era y es abrumadora, tanto en el Perú como internacionalmente.
El es el maestro que nos marcó que el MANPE para el Perú es un factor de conservación de nuestra Identidad Nacional, es una herramienta poderosa para salir de la postración y el subdesarrollo. hizo ver la necesidad de refundar la República, inculcándonos constantemente: Hay que fundar la segunda República.
El nos enseñó la doctrina y los lineamientos para la construcción de un nacionalismo propio, tradicional, peculiar y específico, con un tratamiento sociológico propio, basado en nuestra historia, nuestras tradiciones y nuestras culturas.
Nos alertó del peligro de ser asimilados política y económicamente por el imperio, lo que ahora es real e inminente. Nos decía que es urgente hacer que el mayor número de personas sean informadas de ese peligro. Que aunque parezca inevitable, actuando por lo menos en contra de la absorción espiritual a la que nosquieren someter, estamos trabajando en la construcción del Nacionalismo peruano. Conservando lo espiritual llegará el momento de poder rescatar lo demás. De lo contrario ¿con que se podría rescatar algo?Si hoy no se cuenta con suficientes elementos para luchar contra el imperio, y que en estos tiempos no es posible detener a lo que el imperio llama “el nuevo orden mundial”, en el ámbito espiritual si se puede preservar nuestra esencia del ser Peruano, para que ese orden mundial no domine nuestras conciencias. El esclavo total es aquel que ya ni siquiera sabe que hay esclavitud.
Los que tuvimos la oportunidad de escuchar sus charlas frecuentes en su domicilio de Almirante Guise, en la ciudad de Buenos Aires - Argentina, cuando nos invitaba a sus cenas políticas, comprendimos que mientras más avance la globalización, más oportunidades habrá para la construcción de un nacionalismo propio en el Perú.
También en otros ámbitos geográficos, se construirán otros nacionalismos adaptados a cada país, nacionalismos propios para todos los pueblos, Será una globalismo de distinto signo. Una asociación de naciones, no naciones globalizadas bajo un poder tiránico.
Para ello, es indispensable conservar la VOLUNTAD, que es lo más preciado del hombre. Mantener la FE, que nos permite tener de algún modo, lo que vamos a tener en el futuro.
Agradeciendo la asistencia de todos los presentes y con la compañía espiritual a la distancia de todos los compañeros MANPISTAS, tanto en lapatria como en el extranjero, hoy 21 de Diciembre, saludamos al compañero Humberto Pérez Falcón y celebramos los 81 años de su nacimiento.
Humberto Pérez Falcón vive en nuestros corazones y en nuestras mentes, y hoy renovamos nuestro compromiso de trabajar y trabajar en la construcción del Movimiento y continuar al servicio de nuestra Patria.
Nacemos con el más sincero deseo de servir a la nación, como “Movimiento Acción Nacionalista Peruano”, actuando dentro del pueblo mismo a fin de recoger sus necesidades y propuestas; identificándose con su entorno de vida aspirando crear sus propios escenarios, visionando una renovación total en la forma de administrar nuestro patrimonio nacional, tantas veces destruido y despilfarrado por los gobernantes durante la república.
lunes, 23 de enero de 2012
Comparativo entre las tipologìas del Estado, Marxista, Liberal y el Estado Nacional - Manpista
Algunas diferencias entre la estructura y funcionamiento de un Estado Nacional-Manpista, un Estado Liberal –como el actual- y un Estado Marxista:
I): Marxismo: Propiedad estatal de los medios de producción.
Liberalismo: Propiedad estatal casi nula, propiedad privada, sin control del Estado.
Nacionalismo Manpista: Propiedad privada de los medios producción contando con empresas de propiedad estatal según el valor estratégico de las mismas para control social o económico.
II): Marxismo: El Estado es administrador de la economía. No hay libertad para la creatividad empresarial del individuo.
Liberalismo: El Estado no se mete en la economía, su intervención es mínima, casi ausente. Deja hacer y pasar, lo cual favorece el accionar de los especuladores financieros y demás explotadores que atentan contra la Nación.
Nacionalismo Manpista: El Estado vigila a la economía. De tal manera que se convierte en arbitro entre intereses colectivos e individuales. Primando a los primeros por encima de los segundos. Hay libertad para el individuo siempre y cuando no afecte los intereses de la comunidad.
III): Marxismo: El Estado delega en el partido la función administrativa de la industria. Por ello el fracaso de la Unión Soviética.
Liberalismo.- El Estado se convierte en un instrumento de la patronal.
Nacionalismo Manpista: El Estado delega en el empresario, la jefatura y representación de la economía nacional en su propio negocio y por lo tanto esta facultado de una autoridad especial, conferida también por el Estado, en sus relaciones con los trabajadores.
IV):Marxismo: El partido esta compuesto por un selecto y reducido número de individuos, ósea “argollas”.
.Liberalismo: El partido se convierte en una empresa de marketing y encuestas donde el que más dinero y conexiones tiene gana las elecciones.
Nacionalismo Manpista : El partido pretende incorporar a la totalidad de la población, que por medio de sus sindicatos, cámaras industriales, asociaciones profesionales, asociaciones de vendedores ambulantes, campesinos, asociaciones de pequeños y medianos empresarios,
:
trabajadores formales e informales (cuenta-propistas) etc. que el Estado tiene que legalizar y proteger. Todos se integrarán al aparato de Estado.
V): Marxismo: La autoridad suprema recae formalmente en el Comité Central del partido aunque en realidad el poder lo detenten solo algunos miembros del Comité Central, pero detrás de bastidor siempre estuvo, ¡oh contradicción! el poder de las finanzas internacionales.
Liberalismo: El poder real y supremo político y económico lo detentan los banqueros internacionales, que usan a los partidos y a los políticos del sistema, en este caso el APRA y a Alan García como títeres y testaferros de sus intereses.
Nacionalismo Manpìsta: El poder supremo lo detenta el jefe máximo, caudillo o el Sr. Presidente; existen algunas variaciones entre los mandos medios, por ejemplo por abajo del Presidente, son las instituciones corporativas en quien se delega el poder, cada una de ellas en su demarcación particular.
VI): Marxismo: No existe libertad alguna para que los administradores reestructuren la planeación económica del Estado. En algunos periodos se militarizaron las fábricas, con penas de cárcel a sindicalistas independientes y pena de muerte a huelguistas.
: Liberalismo: Los empresarios gobiernan a través de los políticos tradicionales, dictando leyes en detrimento de los trabajadores y otras leyes que los beneficien a ellos.
Nacionalismo Manpista: Existe plena libertad para que los empresarios conduzcan sus propias empresas; el trabajo asalariado se define como trabajo subordinado al patrón. Solo en casos extremos los empresarios son reprendidos por el aparato del Estado: cuando las decisiones empresariales se contraponen peligrosamente a las disposiciones estatales comunitarias. Cuando se hable o escriba sobre Estado Nacionalista, Corporativo, Comunitario o Manpistas se estará hablando de los mismo, políticamente vamos a considerar conceptos similares e interdependientes.
Ciro Álvarez Robles
Secretario General del MANPE Buenos Aires
Ciroar10@hotmail.com
I): Marxismo: Propiedad estatal de los medios de producción.
Liberalismo: Propiedad estatal casi nula, propiedad privada, sin control del Estado.
Nacionalismo Manpista: Propiedad privada de los medios producción contando con empresas de propiedad estatal según el valor estratégico de las mismas para control social o económico.
II): Marxismo: El Estado es administrador de la economía. No hay libertad para la creatividad empresarial del individuo.
Liberalismo: El Estado no se mete en la economía, su intervención es mínima, casi ausente. Deja hacer y pasar, lo cual favorece el accionar de los especuladores financieros y demás explotadores que atentan contra la Nación.
Nacionalismo Manpista: El Estado vigila a la economía. De tal manera que se convierte en arbitro entre intereses colectivos e individuales. Primando a los primeros por encima de los segundos. Hay libertad para el individuo siempre y cuando no afecte los intereses de la comunidad.
III): Marxismo: El Estado delega en el partido la función administrativa de la industria. Por ello el fracaso de la Unión Soviética.
Liberalismo.- El Estado se convierte en un instrumento de la patronal.
Nacionalismo Manpista: El Estado delega en el empresario, la jefatura y representación de la economía nacional en su propio negocio y por lo tanto esta facultado de una autoridad especial, conferida también por el Estado, en sus relaciones con los trabajadores.
IV):Marxismo: El partido esta compuesto por un selecto y reducido número de individuos, ósea “argollas”.
.Liberalismo: El partido se convierte en una empresa de marketing y encuestas donde el que más dinero y conexiones tiene gana las elecciones.
Nacionalismo Manpista : El partido pretende incorporar a la totalidad de la población, que por medio de sus sindicatos, cámaras industriales, asociaciones profesionales, asociaciones de vendedores ambulantes, campesinos, asociaciones de pequeños y medianos empresarios,
:
trabajadores formales e informales (cuenta-propistas) etc. que el Estado tiene que legalizar y proteger. Todos se integrarán al aparato de Estado.
V): Marxismo: La autoridad suprema recae formalmente en el Comité Central del partido aunque en realidad el poder lo detenten solo algunos miembros del Comité Central, pero detrás de bastidor siempre estuvo, ¡oh contradicción! el poder de las finanzas internacionales.
Liberalismo: El poder real y supremo político y económico lo detentan los banqueros internacionales, que usan a los partidos y a los políticos del sistema, en este caso el APRA y a Alan García como títeres y testaferros de sus intereses.
Nacionalismo Manpìsta: El poder supremo lo detenta el jefe máximo, caudillo o el Sr. Presidente; existen algunas variaciones entre los mandos medios, por ejemplo por abajo del Presidente, son las instituciones corporativas en quien se delega el poder, cada una de ellas en su demarcación particular.
VI): Marxismo: No existe libertad alguna para que los administradores reestructuren la planeación económica del Estado. En algunos periodos se militarizaron las fábricas, con penas de cárcel a sindicalistas independientes y pena de muerte a huelguistas.
: Liberalismo: Los empresarios gobiernan a través de los políticos tradicionales, dictando leyes en detrimento de los trabajadores y otras leyes que los beneficien a ellos.
Nacionalismo Manpista: Existe plena libertad para que los empresarios conduzcan sus propias empresas; el trabajo asalariado se define como trabajo subordinado al patrón. Solo en casos extremos los empresarios son reprendidos por el aparato del Estado: cuando las decisiones empresariales se contraponen peligrosamente a las disposiciones estatales comunitarias. Cuando se hable o escriba sobre Estado Nacionalista, Corporativo, Comunitario o Manpistas se estará hablando de los mismo, políticamente vamos a considerar conceptos similares e interdependientes.
Ciro Álvarez Robles
Secretario General del MANPE Buenos Aires
Ciroar10@hotmail.com
Los protagonistas del año 2011 en la colectividad peruana: Asociación civil Pukará
Una nueva forma de trabajar a favor de la colectividad peruana es lo que nos enseña la Asociación civil Pukará (fortaleza en quechua), que dirige Francisco Azarte. Su repercusión, y sus frutos, no se han hecho esperar. En un trabajo conjunto con fuerzas políticas y autoridades electas de la ciudad de Buenos Aires, han presentado 2 proyectos: Un corredor peruano en el barrio del Abasto y un libro Buenos Aires peruana, el mismo que ya tiene la firma de compromiso por parte de las autoridades peruanas y argentinas para su desarrollo.
Esta manera de trabajar es un hecho sin precedentes en la historia de la colectividad, y, de alguna manera, su proyecto pionero sienta las bases e inicia el punto de partida enseñándonos un nuevo camino cómo la colectividad peruana, con toda su riqueza cultural, sea un valioso aporte a la cosmopolita Buenos Aires, ciudad que nos alberga fraternalmente. El barrio del Abasto –donde se criara el zorzal criollo Carlos Gardel, el más famoso y mítico cantante de tango- ya tiene un semblante peruano.
DIRECTOR. Carlos Gallardo.
Esta manera de trabajar es un hecho sin precedentes en la historia de la colectividad, y, de alguna manera, su proyecto pionero sienta las bases e inicia el punto de partida enseñándonos un nuevo camino cómo la colectividad peruana, con toda su riqueza cultural, sea un valioso aporte a la cosmopolita Buenos Aires, ciudad que nos alberga fraternalmente. El barrio del Abasto –donde se criara el zorzal criollo Carlos Gardel, el más famoso y mítico cantante de tango- ya tiene un semblante peruano.
DIRECTOR. Carlos Gallardo.
lunes, 19 de diciembre de 2011
domingo, 20 de noviembre de 2011
jueves, 17 de noviembre de 2011
OBIDIO RUBIO MERCEDES, VISITA MANPE-ARGENTINA
Algo más sobre metapolítica
Algo más sobre metapolítica
Por Alberto Buela*
Leer y entender es algo;
Leer y sentir, es mucho;
Leer y pensar es cuanto
puede desearse.
Eulogio de Letos
Una mirada sin valores recorre la vida cotidiana, hoy los hombres están en condiciones de mirar todo lo que sucede en el mundo, pueden técnicamente recibir información de lo que acontece en el último rincón de la tierra y aún fuera de ella. El hombre mira todo pero rara vez ve, y este es el problema.
El ser de las cosas es sólo accesible a un nivel más profundo de la doble percepción visual, sea micro o macrocósmica. A él no se llega como pretenden los “especialistas de lo mínimo” a través de una subdivisión infinita de los saberes que no les permite ver el todo de su disciplina, ni tampoco como propugnan los “tutologos esotéricos de la nueva gnosis” a través de métodos infundados y arbitrarios como un atajo al saber.
El acceso al ser de las cosas es lo más difícil de aprehender y requiere por tanto otras condiciones o instrumentos de acceso. Los viejos filósofos, esos filósofos oscuros que han jalonado la historia de las ideas sin la publicidad de un premio Nobel, hablaban del hábito metafísico como camino de entrada. Esto es, en tanto hábito, la práctica reiterada y regular en el uso de los primeros principios - de identidad, de no contradicción, etc. - del ser y del obrar y, en tanto metafísico, la utilización de las nociones últimas – de analogía, participación, sustancia-accidente, potencia-acto, esencia-existencia etc. - para la captación del ser de los entes.
Los tratados de política desde los griegos para acá, pasando por La República de Platón, La Política de Aristóteles, De legis de Cicerón, De Civitas Dei de San Agustín, Defensor pacis de Marsilio de Padua, El Príncipe de Maquiavelo, Les six livres de la république de Jean Bodin, El Leviatán de Thomas Hobbes, Tratado sobre el gobierno civil de John Locke, El Contrato social de J.J.Rousseau, La filosofía del derecho de Hegel, El Manifiesto comunista de Marx-Engels, Sobre el Estado de Lenín, El espíritu de la revolución fascista de Mussolini, Mi Lucha de Hitler, El Proyecto nacional de Perón, por solo citar a los más significativos nos hablan de las condiciones, instrumentos y objetivos de la política como ciencia del bien común general, pero poco o nada nos dicen acerca de las categorías que condicionan la acción política ni de la metafísica de la política. En una palabra, poco nos dicen sobre la metapolítica, que es el saber interdisciplinario sobre la que queremos hablar algo más.
El eterno inconformista español, Pío Baroja, algo barrunta cuando afirma: “La política no está basada más que exteriormente en principios doctrinales; en la realidad, se rige por un conjunto de intuiciones, de habilidades, de genialidades. Sigue siendo un arte hermético, como era para Bismark, para Richelieu, para Fernando el Católico y para César”. [1]
Así la inmensa mayoría de los teóricos de la política nos habla en sus manuales y tratados de los principios doctrinales y casi nada nos dicen de ese “arte hermético” del que nos habla el vasco. Menos aún nos hablan de los poderes indirectos, de las grandes categorías que condicionan la acción política de los gobiernos de turno. De eso no se habla, porque se le niega todo saber científico, en el mejor de los casos se lo deja librado a intuiciones no desarrolladas. Y así, por ejemplo, intuimos que existe luego de la debacle financiera que comenzó en diciembre del 2008 con la quiebra del banco de los hermanos Lehman en Nueva York, un imperialismo internacional del dinero que se maneja libremente y por su cuenta más allá de los Estados.
Sin embargo la metapolítica como metafísica de la política, como aquello que está “más allá de la política”, siempre está presente. Está presente en las decisiones geoestratégicas, está presente en los proyectos o modelos que ejecutan los gobiernos o que les hacen ejecutar. Está presente, en definitiva, en el “arte hermético” de los que conducen los Estados.
Por supuesto que algunos conductores - Napoleón, Bismark, Perón, César - han escrito acerca de este “arte hermético” pero lo han hecho por analogía desde un saber cómo el arte de la conducción militar aplicado a la política. Pero el tema sigue en pie: ¿existe este arte hermético como disciplina enseñable? Nosotros creemos que sí, y que esta disciplina es la metapolítica.
La metapolítica tiene dos caras o aspectos bien determinados: uno, el estudio de las grandes categorías que condicionan la acción política - homogeneización cultural, pensamiento único, políticamente correcto, light o débil, monoteísmo del libre mercado, consenso como método, etc. - y, otro, el “arte hermético” de la conducción - psicología de las masas, persuasión y discurso político, determinación del enemigo, kairós o tiempo oportuno, cultura mediática, el retiro de Dios, al decir de León Bloy, etc. -.
En este segundo aspecto aparece la categoría de “arcano” entendida como secreto profundo que a la vez remoto e íntimo, con la que el metapolítico tiene que trabajar. [2] Así por ejemplo, si pretendemos explicar la estafa financiera internacional de finales del 2008 y sobre la cual están ciertos Estados (Grecia, España, Irlanda, Portugal) pagando las consecuencias, desde la politología o la economía vamos a recurrir a la teoría de las crisis periódicas del capitalismo, pero desde la metapolítica la podemos explicar a través de la noción de arcano que manejaron los Lehman Brothers et alii.
Hoy nuestros dirigentes, sobre todo los del “mundo bolita”, los de las sociedades periféricas, necesitan de la metapolítica como el pez del agua para vivir, de lo contrario seguirán convalidando con su accionar decisiones tomadas en otro lado, en los centros de poder mundial, reñidas con la defensa de nuestros intereses más propios.
Si pretendemos crear la Unión de naciones del sur – Unasur - o la Comunidad suramericana de naciones o que funciones en vista a nuestros intereses nacionales el Mercosur, tenemos que manejarnos y otorgarle funcionalidad política a la categoría de arcano, de lo contrario nuestra tarea será vana. Y para eso es necesaria la metapolítica.
Del mismo modo al ser una pluralidad de naciones - diez en América del sur - y si la política en el sistema de Estados nacionales en que vivimos tiene por finalidad el logro de la concordia interior y de la seguridad exterior, la metapolítica comprende la exigencia de identificar tanto en el área de la política mundial, regional como nacional, la diversidad ideológica tratando de convertir dicha diversidad en un concepto de comprensión política.
Y ello es así, porque “nadie puede dar lo que no tiene” y nuestros dirigentes carecen de un conocimiento en profundidad de lo que acontece en el mundo. Específicamente no entienden, no inteligen = intus legere: leer adentro, no pueden leer adentro, en la oscuridad del mundo, para tomar el título del artículo de Baroja. Tienen avidez de novedades pero se agotan en ellas porque no las pueden repensar o elaborar desde ellos mismos. Esto es, no les pueden dar el carácter de genuino, de propio. Estas novedades siguen siendo en ellos un remedo, una mala copia de lo pensado por otros y para otros.
* Doctor en filosofía, ensayista y director de Disenso.
NOTAS
1. Laobscuridad del mundo”, artículo de 1936 incluido en Rapsodias.
2. Sobre la noción dearcano puede leerse con provecho el trabajo del filósofo peruanoWagner de Reyna: Crisis de la aldea global, Córdoba-Argentina. Ed.El copista , 2000, pp.227 a 232
Por Alberto Buela*
Leer y entender es algo;
Leer y sentir, es mucho;
Leer y pensar es cuanto
puede desearse.
Eulogio de Letos
Una mirada sin valores recorre la vida cotidiana, hoy los hombres están en condiciones de mirar todo lo que sucede en el mundo, pueden técnicamente recibir información de lo que acontece en el último rincón de la tierra y aún fuera de ella. El hombre mira todo pero rara vez ve, y este es el problema.
El ser de las cosas es sólo accesible a un nivel más profundo de la doble percepción visual, sea micro o macrocósmica. A él no se llega como pretenden los “especialistas de lo mínimo” a través de una subdivisión infinita de los saberes que no les permite ver el todo de su disciplina, ni tampoco como propugnan los “tutologos esotéricos de la nueva gnosis” a través de métodos infundados y arbitrarios como un atajo al saber.
El acceso al ser de las cosas es lo más difícil de aprehender y requiere por tanto otras condiciones o instrumentos de acceso. Los viejos filósofos, esos filósofos oscuros que han jalonado la historia de las ideas sin la publicidad de un premio Nobel, hablaban del hábito metafísico como camino de entrada. Esto es, en tanto hábito, la práctica reiterada y regular en el uso de los primeros principios - de identidad, de no contradicción, etc. - del ser y del obrar y, en tanto metafísico, la utilización de las nociones últimas – de analogía, participación, sustancia-accidente, potencia-acto, esencia-existencia etc. - para la captación del ser de los entes.
Los tratados de política desde los griegos para acá, pasando por La República de Platón, La Política de Aristóteles, De legis de Cicerón, De Civitas Dei de San Agustín, Defensor pacis de Marsilio de Padua, El Príncipe de Maquiavelo, Les six livres de la république de Jean Bodin, El Leviatán de Thomas Hobbes, Tratado sobre el gobierno civil de John Locke, El Contrato social de J.J.Rousseau, La filosofía del derecho de Hegel, El Manifiesto comunista de Marx-Engels, Sobre el Estado de Lenín, El espíritu de la revolución fascista de Mussolini, Mi Lucha de Hitler, El Proyecto nacional de Perón, por solo citar a los más significativos nos hablan de las condiciones, instrumentos y objetivos de la política como ciencia del bien común general, pero poco o nada nos dicen acerca de las categorías que condicionan la acción política ni de la metafísica de la política. En una palabra, poco nos dicen sobre la metapolítica, que es el saber interdisciplinario sobre la que queremos hablar algo más.
El eterno inconformista español, Pío Baroja, algo barrunta cuando afirma: “La política no está basada más que exteriormente en principios doctrinales; en la realidad, se rige por un conjunto de intuiciones, de habilidades, de genialidades. Sigue siendo un arte hermético, como era para Bismark, para Richelieu, para Fernando el Católico y para César”. [1]
Así la inmensa mayoría de los teóricos de la política nos habla en sus manuales y tratados de los principios doctrinales y casi nada nos dicen de ese “arte hermético” del que nos habla el vasco. Menos aún nos hablan de los poderes indirectos, de las grandes categorías que condicionan la acción política de los gobiernos de turno. De eso no se habla, porque se le niega todo saber científico, en el mejor de los casos se lo deja librado a intuiciones no desarrolladas. Y así, por ejemplo, intuimos que existe luego de la debacle financiera que comenzó en diciembre del 2008 con la quiebra del banco de los hermanos Lehman en Nueva York, un imperialismo internacional del dinero que se maneja libremente y por su cuenta más allá de los Estados.
Sin embargo la metapolítica como metafísica de la política, como aquello que está “más allá de la política”, siempre está presente. Está presente en las decisiones geoestratégicas, está presente en los proyectos o modelos que ejecutan los gobiernos o que les hacen ejecutar. Está presente, en definitiva, en el “arte hermético” de los que conducen los Estados.
Por supuesto que algunos conductores - Napoleón, Bismark, Perón, César - han escrito acerca de este “arte hermético” pero lo han hecho por analogía desde un saber cómo el arte de la conducción militar aplicado a la política. Pero el tema sigue en pie: ¿existe este arte hermético como disciplina enseñable? Nosotros creemos que sí, y que esta disciplina es la metapolítica.
La metapolítica tiene dos caras o aspectos bien determinados: uno, el estudio de las grandes categorías que condicionan la acción política - homogeneización cultural, pensamiento único, políticamente correcto, light o débil, monoteísmo del libre mercado, consenso como método, etc. - y, otro, el “arte hermético” de la conducción - psicología de las masas, persuasión y discurso político, determinación del enemigo, kairós o tiempo oportuno, cultura mediática, el retiro de Dios, al decir de León Bloy, etc. -.
En este segundo aspecto aparece la categoría de “arcano” entendida como secreto profundo que a la vez remoto e íntimo, con la que el metapolítico tiene que trabajar. [2] Así por ejemplo, si pretendemos explicar la estafa financiera internacional de finales del 2008 y sobre la cual están ciertos Estados (Grecia, España, Irlanda, Portugal) pagando las consecuencias, desde la politología o la economía vamos a recurrir a la teoría de las crisis periódicas del capitalismo, pero desde la metapolítica la podemos explicar a través de la noción de arcano que manejaron los Lehman Brothers et alii.
Hoy nuestros dirigentes, sobre todo los del “mundo bolita”, los de las sociedades periféricas, necesitan de la metapolítica como el pez del agua para vivir, de lo contrario seguirán convalidando con su accionar decisiones tomadas en otro lado, en los centros de poder mundial, reñidas con la defensa de nuestros intereses más propios.
Si pretendemos crear la Unión de naciones del sur – Unasur - o la Comunidad suramericana de naciones o que funciones en vista a nuestros intereses nacionales el Mercosur, tenemos que manejarnos y otorgarle funcionalidad política a la categoría de arcano, de lo contrario nuestra tarea será vana. Y para eso es necesaria la metapolítica.
Del mismo modo al ser una pluralidad de naciones - diez en América del sur - y si la política en el sistema de Estados nacionales en que vivimos tiene por finalidad el logro de la concordia interior y de la seguridad exterior, la metapolítica comprende la exigencia de identificar tanto en el área de la política mundial, regional como nacional, la diversidad ideológica tratando de convertir dicha diversidad en un concepto de comprensión política.
Y ello es así, porque “nadie puede dar lo que no tiene” y nuestros dirigentes carecen de un conocimiento en profundidad de lo que acontece en el mundo. Específicamente no entienden, no inteligen = intus legere: leer adentro, no pueden leer adentro, en la oscuridad del mundo, para tomar el título del artículo de Baroja. Tienen avidez de novedades pero se agotan en ellas porque no las pueden repensar o elaborar desde ellos mismos. Esto es, no les pueden dar el carácter de genuino, de propio. Estas novedades siguen siendo en ellos un remedo, una mala copia de lo pensado por otros y para otros.
* Doctor en filosofía, ensayista y director de Disenso.
NOTAS
1. Laobscuridad del mundo”, artículo de 1936 incluido en Rapsodias.
2. Sobre la noción dearcano puede leerse con provecho el trabajo del filósofo peruanoWagner de Reyna: Crisis de la aldea global, Córdoba-Argentina. Ed.El copista , 2000, pp.227 a 232
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